Este es un pequeño sitio, hecho desde el cariño, donde recopilaremos trocitos de sabiduría para Matilde.
Cuando sea mayor y viva su propia aventura, decidirá si quiere o no hacernos caso...
Pero siempre podrá contrastar nuestros particulares puntos de vista :)

miércoles, 13 de julio de 2011

Donde dije digo, digo Diego

A ver, hoy: refranero popular. 

Posiblemente, Matilde, no notes que ha pasado mucho tiempo desde la última entrada, porque lo estés leyendo casi todo seguido, para recuperar esos años tontillos en que no sabías leer. Pero ha habido una pequeña parada, y como tal, la justificaré: he tenido que mudarme un poco. El resultado de la mudanza, aderezada por algunas otras cosillas, ha tenido como resultado el abandono del blog y de la vida social en general. Pero he pensado mucho en estos días, y tengo una sabiduría popular que dejarte anotada por aquí, con la que además inauguro sección: Donde dije digo, digo Diego. 

Hace unas cuantas entradas dije "no a los cerdos de barro", que podía interpretarse como un "no al ahorro", nada más alejado de la realidad. Hoy tengo que decirte: Matilde, en el momento en que tengas uso de razón y paga, compra un cerdo y llénalo cada vez que puedas. No lo rompas nunca hasta que tengas que hacer tu primera mudanza. Entonces, y solo entonces, dale con todas tus ganas, porque habrá merecido la pena: habrás ahorrado hasta pagar a una cuadrilla profesional con su camión muy grande, con cajas más caras de 1,98 euros cuyas asas no se rompan, y que te subirán y bajarán las cosas por las escaleras o ascensor hasta dejarlas donde tú quieras. ¡Y en un solo viaje! ¡Y en un solo día! ¡Y sin movilizar a la familia y a los amigos! ¡Y sin dolor!

Los adultos a veces, tenemos estas cosas: cambiamos de opinión.

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